Potencia contratada de luz: cómo saber cuánta necesitas
La potencia contratada es la parte de la factura que se paga siempre, uses o no uses electricidad. Muchos hogares la tienen mal ajustada desde el día de la instalación, y nadie la revisa después. Ajustarla bien es uno de los ahorros más fáciles y seguros que existen: no depende de negociar nada, solo de tener el número correcto.
¿Qué es exactamente la potencia contratada?
Es la cantidad máxima de electricidad (medida en kW) que puedes usar a la vez sin que salte el ICP o el diferencial. Se paga como un término fijo mensual, independientemente de cuánto consumas. Cuanta más potencia tengas contratada, más caro es ese término fijo — aunque no enciendas nada en todo el mes.
Cómo saber si tienes más potencia de la que necesitas
La señal más clara es sencilla: si nunca se te va la luz al encender varios aparatos a la vez (horno, lavadora, aire acondicionado, microondas...), es muy probable que tengas margen para bajar la potencia contratada sin ningún problema. Si por el contrario el diferencial salta con cierta frecuencia, seguramente necesitas la que tienes o incluso algo más.
Orientación por tipo de vivienda
No hay una cifra única porque depende de los electrodomésticos de cada casa, pero como referencia orientativa:
- 3,45 kW: pisos pequeños sin muchos electrodomésticos de alto consumo simultáneo.
- 4,4-5,75 kW: la mayoría de viviendas familiares con cocina eléctrica, lavadora, lavavajillas y horno.
- 6,9-9,2 kW o más: casas grandes, con aire acondicionado en varias estancias, calefacción eléctrica o coche eléctrico.
Estas cifras son orientativas: la única forma de saber la tuya con seguridad es revisar tu consumo real, que es justo lo que hacemos cuando nos envías tu factura.
¿Qué pasa si bajo demasiado la potencia?
Si bajas más de la cuenta, el diferencial saltará cada vez que uses varios aparatos a la vez — algo incómodo en el día a día, aunque no supone ningún riesgo para la instalación. La idea no es bajar al mínimo posible, sino ajustar al número que de verdad necesitas.
Cambiar la potencia no tiene coste (casi siempre)
El cambio de potencia es un trámite con la distribuidora eléctrica, no con tu compañía comercializadora, y normalmente no tiene coste si no requiere cambiar el interruptor de control de potencia (ICP) físico — algo cada vez menos frecuente porque la mayoría de contadores ya son digitales y se ajustan de forma remota. El cambio suele tardar entre unos días y dos semanas.
Ajusta la potencia y revisa el resto de tu factura a la vez
La potencia es solo una parte del ahorro. También merece la pena revisar el precio del kWh, el tipo de tarifa y los extras que puedan haberse colado en la factura — lo repasamos todo en nuestra guía completa para ahorrar en la luz.
¿Quieres saber si tu potencia está bien ajustada? Envíanos tu factura y te lo decimos gratis.
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